Servicio · Madrid
Alejamientos en Madrid
Cuando alguien o algo interfiere de forma constante en tu vida, cuesta avanzar. El trabajo de alejamiento busca crear distancia y devolverte el espacio que necesitas para decidir con calma.
Consulta inicial: 25 €
Importante: Precio de la consulta inicial. El trabajo, si decides seguir adelante, se presupuesta aparte según tu caso.
Qué se pide de verdad cuando alguien pide un alejamiento
La frase con la que llega casi todo el mundo es alguna versión de «quiero que esa persona desaparezca de mi vida». Dicha en voz alta suena a otra cosa, pero debajo casi nunca hay ganas de hacer daño. Hay agotamiento.
Lo que se pide en realidad es poder respirar. Dejar de estar pendiente de lo que hace o dice alguien. Poder tomar una decisión sobre tu propia vida sin que haya un tercero metido en medio empujando en otra dirección. Recuperar un espacio que se ha ido estrechando sin que te dieras cuenta de cuándo.
Esa distinción —entre querer distancia y querer perjudicar— no es un matiz retórico. Es lo primero que Nazario separa en la consulta, porque de ella depende que acepte el encargo o no.
Si hay amenazas, acoso o miedo, esto no es lo que necesitas
Conviene decirlo antes que ninguna otra cosa. Si en tu situación hay amenazas, acoso, control o miedo, un trabajo espiritual no es la herramienta, y nadie honesto te va a decir lo contrario. Lo que hace falta ahí es ayuda especializada, y existe.
El 016 atiende a las víctimas de violencia contra la mujer. Es gratuito, confidencial, funciona las 24 horas los siete días de la semana y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en el registro de llamadas del teléfono. También se puede escribir por WhatsApp al 600 000 016, por chat en violenciagenero.igualdad.gob.es y por correo en 016-online@igualdad.gob.es. Si la emergencia está ocurriendo ahora, el número es el 112.
Nazario te va a decir esto mismo si tu caso lo pide, antes de hablar de ningún trabajo y sin cobrarte una consulta para llegar a esa conclusión. Un alejamiento no sustituye a una denuncia, no sustituye a una orden de protección y no protege a nadie de nada. Presentarlo como si lo hiciera sería peligroso, no solo deshonesto.
Poner distancia no es hacer daño a nadie
El trabajo de alejamiento se orienta a tu espacio, no contra nadie. La diferencia se ve mejor con un ejemplo: no es lo mismo pedir aire que pedir que a alguien le vaya mal. Lo primero tiene que ver contigo; lo segundo, con otra persona, y ahí Nazario no entra.
Cuando alguien llega buscando explícitamente que un tercero sufra, la respuesta es que no, y se dice en la consulta con esas palabras. No es una postura decorativa para quedar bien en una página web: es que un encargo hecho desde ahí no le sirve a quien lo pide. Quien se queda enganchado a que al otro le vaya mal sigue igual de atado que antes, solo que con otro signo.
El objetivo es que el asunto deje de ocupar el sitio que ocupa en tu cabeza y en tu día. Que puedas sostener un límite sin que cada conversación se convierta en una batalla. Eso es lo que se trabaja.

Cuándo Nazario rechaza un encargo de alejamiento
Rechazar encargos es parte del oficio, aunque casi nadie del sector lo publique. Estos son los casos en los que dice que no, y el motivo de cada uno:
Cuando lo que se busca es perjudicar a alguien
Si el encargo se plantea desde el daño —que pierda el trabajo, que le salga mal, que lo pase mal—, no se acepta. No se negocia una versión suavizada ni se reformula para que encaje: se declina el encargo y se explica por qué.
Cuando hay violencia, acoso o amenazas de por medio
Ahí el camino es el 016, la policía y la vía judicial, y es lo primero que se te va a decir. Aceptar un trabajo en esa situación sería darte una falsa sensación de estar haciendo algo mientras el problema real sigue intacto.
Cuando la «interferencia» es la decisión libre de otra persona
Si alguien ha decidido irse, o ha elegido estar con quien está, eso no es una interferencia: es su voluntad, y no hay trabajo que la anule. Nazario lo dirá aunque sea lo último que quieras oír, en lugar de cobrarte por sostener una espera que no lleva a ningún sitio.
Cuando el encargo va sobre alguien con quien no tienes relación
Los encargos sobre terceros ajenos, y en especial cualquiera que involucre a un menor, no se aceptan. Da igual cómo se plantee la razón.
Cuando lo que hay delante pide otro tipo de ayuda
A veces lo que se describe como una interferencia externa tiene más que ver con un momento personal muy duro. En esos casos Nazario te lo dice y te orienta hacia donde corresponda, aunque eso signifique que sales de la consulta sin contratar nada.
Ninguna de estas negativas se cobra aparte. Si la conclusión de la consulta es que no hay trabajo que hacer, la consulta ha servido exactamente para lo que servía.
De dónde viene la interferencia: pareja, familia o trabajo
Se asocia el alejamiento a los asuntos de pareja, pero es solo uno de los tres sitios de donde suele venir lo que desgasta:
Alguien que se ha metido en tu relación
Es el motivo más frecuente. Aparece una tercera persona, o alguien del entorno que opina, presiona y va soltando gotas. La relación se tensa y no siempre por lo que pasa entre los dos, sino por lo que entra desde fuera.
Alguien de tu propia familia
El más incómodo de contar, y el que más gente se calla. Un familiar que controla, que compara, que no deja tomar una decisión sin comentario. Aquí lo difícil no es el trabajo: es reconocer que hace falta distancia con alguien a quien quieres.
Un entorno laboral que no te deja avanzar
Un ambiente enrarecido, alguien que te socava delante de otros, una situación que se repite en cada sitio al que llegas. Es un motivo de consulta más común de lo que parece y rara vez se cuenta a nadie.
Qué pasa en la consulta de Usera antes de aceptar el caso
No hay ningún trabajo que se prepare sin haber leído antes la situación. La consulta cuesta 25 € y no es el trámite previo a una venta: es el filtro que decide si hay algo que hacer.
Cuentas qué está pasando, desde cuándo y con quién. Nazario escucha, valora el caso con las cartas y te dice lo que ve. A partir de ahí hay tres salidas posibles, y las tres ocurren: que tenga sentido un alejamiento, que tenga más sentido enfocarlo de otra manera, o que lo que necesitas no esté en su mano.
Si de la lectura sale un trabajo y decides seguir, se presupuesta aparte y conoces el importe antes de que empiece nada. La consulta se atiende en la calle Francisco Ruiz, 12, en Usera, con cita previa, o por WhatsApp si prefieres no desplazarte.
Cuando conviene limpiar antes de alejar
En bastantes casos, antes de plantear un alejamiento se propone una limpieza espiritual. No es una forma de encadenar dos trabajos: es que cuando se arrastra una etapa larga y pesada, cuesta distinguir qué parte viene de fuera y qué parte es el desgaste acumulado.
Nazario te lo dirá si lo ve necesario, y también te dirá si no hace falta. Sugerir un trabajo adicional no encarece la consulta ni compromete a nada: sigues decidiendo tú, con el precio de cada cosa por delante.
Dudas frecuentes
Preguntas frecuentes sobre los trabajos de alejamiento
Las tres que más se repiten. Ninguna tiene una respuesta cómoda, y por eso están aquí.
¿El alejamiento perjudica a la otra persona?
No es su propósito. El trabajo se orienta a devolverte tu espacio, no a causar daño a nadie. Si lo que buscas es que a alguien le vaya mal, Nazario no aceptará el encargo y te lo dirá en la consulta.
¿Puedo pedir un alejamiento sin que la otra persona lo sepa?
La pregunta suele nacer del pudor de que alguien se entere de que has consultado, y eso está resuelto: la consulta es tuya y es confidencial. Lo que cuentes no sale de ahí. Ahora bien, conviene deshacer el equívoco de fondo: aquí no se hace nada «sobre» otra persona ni a sus espaldas. El trabajo es sobre tu situación y tu espacio, que es lo único sobre lo que puedes decidir. Lo que otro haga o deje de hacer sigue dependiendo de él.
¿Cómo sé si esto es interferencia de alguien o simplemente una mala racha?
No se sabe desde fuera, y desconfía de quien te lo diga por WhatsApp antes de escucharte. Para eso está la consulta: se mira el caso y se te dice lo que hay. Una de las conclusiones posibles, y no es rara, es que no hay nadie detrás y que lo que toca es otra cosa.
¿Quieres que valore tu caso?
Cuéntale la situación y te dirá si un alejamiento tiene sentido aquí, si conviene enfocarlo de otra forma o si esto no es lo que necesitas. Las tres respuestas son posibles.
+34 610 29 83 36 · Escríbele y te responde personalmente